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El siguiente texto comprende pensamientos del Rev Edward Miller, con
comentarios agregados por experiencias particulares del Pastor Juan Carlos
Faría
UN
PUEBLO DE LA PRESENCIA
Ex.:
33:1-3
Entonces El Señor dijo a Moisés: Anda, sube de aquí,
tú y el pueblo que has sacado de la tierra de Egipto, a la tierra, de la
cual juré a Abraham, Isaac y a Jacob, diciendo: “A tú descendencia la
daré”. Y enviaré un ángel delante de ti, y echaré fuera al canaaneo, al
amorreo, al heveo, al ferezeo, al heveo y al jebuseo. Sube a una tierra
que mana leche y miel; pues yo no subiré en medio de ti, oh Israel, no sea
que te destruya en el camino, porque eres pueblo de dura cerviz”.
Esta
es una de las escrituras más claras en la Biblia que define la diferencia
entre la Omnipresencia de Dios y Su presencia manifiesta, es decir: Él
está en todas partes sin embargo, dijo a Moisés que enviaría Su Angel
pero El no iría (Presencia manifestada); mas aún, dio la razón por esto:
..... es un pueblo de dura cerviz.... no sea que los consuma.
Ex:
33.12-16 (leer)
Cuál
sería la marca distintiva que los haría diferente de otros pueblos.... Su
doctrina?. Su forma de ser? ¿Su aspecto físico? ¡¡NO!
La
marca de su distinción sería que El mismo estuviese con ellos.
Quisiera poner cimientos que sirvan como base par el tema que estamos
desarrollando.
En 1ª
Corintios 15, El Apóstol Pablo habla de un cuerpo natural y uno
espiritual; de la misma forma hay una iglesia natural y una iglesia
espiritual. Hay varias figuras en el Antiguo Testamento que ilustran esta
verdad.
Primero,
está la iglesia representada en Ismael, es una mezcla de la vida de Dios
en Abraham y el espíritu del mundo en Agar.
Sobre
esta historia de la esclava de Abraham nos la aclara el Apóstol Pablo en
libro de Gálatas 4:22
Pues
está escrito que Abraham tuvo dos hijos: uno de la esclava y el otro de la
libre. Pero el de la esclava nació según la carne; pero el de la libre, en
virtud de la promesa. Lo cual es una alegoría, pues estas mujeres son los
dos pactos; el uno proviene del monte Sinaí, el cual da hijos para la
esclavitud; este es Agar, pues Agar es el monte Sinaí. Pero la Jerusalén
de arriba, la cual es madre de todos nosotros, es libre.
Estas
vidas aunque tienen algo de Dios, sin embargo, sus vidas son absorbidas
por las cosas del mundo.
Segundo,
tenemos Edóm o Esaú. Él era un hombre velludo y el pelo en las escrituras
es una figura de obras muertas. También en libro de Abdías (1:18,19,21),
Dios llama a la casa de Esaú, hojarasca, la cual al ser quemada se
consumiría. Esaú creció junto con Jacob. ¡Pero que diferencia entre los
dos!
Así
como el trigo y la hojarasca crecen juntos en la misma semilla, pero luego
son separados, así es la figura que vemos en Esaú y Jacob: el primero
representa la iglesia carnal. Algo de la vida en Dios, pero abocado a las
cosas carnales. Sin el conocimiento que sólo puede dar la Luz de Dios para
reconocer el valor de las cosas de arriba. No le importó vender su
primogenitura, por sólo un plato de comida.
Tercero:
Veamos ahora al pueblo de Israel: este representa la iglesia idólatra que
esta en rebelión, en contra de la verdadera autoridad de Cristo. Saben que
Él es Dios. Es el pueblo que sabe que tienen que ir a las reuniones, que
se comporta religiosamente, que habla de Dios, de sus maravillas, que
conocen la palabra. Son capaces de mirar a otros por sobre el hombro y de
decir “yo pertenezco al verdadero pueblo”, pero no quieren que Él reine
sobre sus vidas. Son los que les cabrían las palabra de Jesús cuando
dice: Porqué me dicen Señor pero no hacen lo que yo digo. Me tiene en sus
bocas, pero lejos de su corazón.
Es interesante notar que las tres iglesias antes
mencionadas luchan en contra de la verdadera iglesia espiritual.
Cuarto,
encontramos a Judá. Su nombre significa alabanza; es representante de la
iglesia espiritual, verdadera, que guardó las cosas de Dios luchó por
ellas, pero luego llegó a ser ritualista, y quedaron sólo las formas y
ritos vacíos.
Si miramos atrás en la historia de los avivamientos en
la Iglesia, veremos que en sus comienzos cada nuevo mover de Dios, fluyo
hermosamente con luz y vida, pero luego vino el tiempo cuando terminó con
ritos. Originalmente había un hermoso mover del Espíritu Santo, pero luego
quedaron las formas rituales. Judá tipifica ésta Iglesia. Comenzó bien,
pero perdió su frescura.
Por último quiero que veamos a Sión;
representa la iglesia vencedora, la iglesia militante. Son aquellos
vencedores que Apocalipsis menciona como los que reclaman las promesas.
También, hay otras iglesias falsas representadas en Efraín (iglesia
del estado), Moab y Amón (sectas mezcladas con cristianismo,
Testigos de Jehová, Mormones, etc.) y los canaanitas (totalmente
separados de la Iglesia cristiana como los Budistas, Hinduistas, etc.) y
los filisteos (espiritismo, etc.). Pero estas no son las que hoy
quisiera detenerme.
Isaías 4:1, hace
una interesante descripción de las iglesias naturales:
“Echarán
mano de un hombre siete mujeres en aquel tiempo, diciendo: Nuestro pan
comeremos y con nuestra ropa nos vestiremos tan sólo déjanos llevar tu
nombre, quita nuestro oprobio”
Que
estan diciendo “Nosotras no queremos sus ropas (no queremos su vestidura
de justicia, de Luz, no queremos su comida. SOLO QUEREMOS USAR SU
NOMBRE”
¿Cuál
es la marca que te va a identificar? ¿En cual de éstas iglesias estas
identificado tú? La pregunta de Moisés a Dios: ¿Cómo sabrán los demás que
somos pueblos de la gracia? ¿Cómo sabrán la diferencia? ¿Cómo sabrán que
somos los que decimos ser?.
Escucha esto: UNICAMENTE SI LA PRESENCIA DE DIOS o sea DIOS EN NOSOTROS
(Emmanuel) VA CON NOSOTROS, ESTA EN NOSOTROS Y ES POR, Y EN LUGAR DE
NOSOTROS, sólo de esta forma sabrán que somos distintos.
El
Señor dijo: “No por que tu pueblo, fueras lo mejor de todos los pueblos,
al contrario eras el más insignificante de todos los pueblos, sino por que
yo te amé. Dt. 7:7
El
gran deseo del Rey David era éste: “Una cosa he pedido al Señor, y esa
buscaré: que habite yo en la casa del Señor todos los días de mi
vida....”.
Que
estaba diciendo con esto. Señor anhelo Tu Presencia.
¿Esto es lo que anhela mi alma, esto es a lo que mi espíritu se
extiende?.
Que
pueda tener Su presencia. Que pueda aprender a vivir en Su presencia.
A
través de la historia siempre ha habido un pueblo que buscaba la Presencia
de Dios, y como consecuencia hubo avivamientos y movimientos del Espíritu.
Pero el gran problema fue que, al igual que Judá, se enfriaban y todo
quedaba en una cosa ritualista.
¿Está
en mí ese clamor en mí corazón como lo hubo Moisés? “¡Dame tu presencia
Dame tu Presencia!
¡ No
quiero un ángel. No quiero una bendición. No quiero solo tener una mente
complacida con nuevas revelaciones. Yo te quiero a ti. Quiero acercarme a
Ti!”
Hay
una iglesia en Sión, una iglesia vencedora. Es una iglesia que luchará
contra todo, para poder vivir con Él y caminar con Él, y que llegará ser
el pueblo de Su Presencia.
En
simplicidad le amarán, y le adoraran y derramaran sus corazones delante de
Él. Toda la dirección de sus vidas será cambiada.
Este
pueblo está y ha estado en la historia de la Iglesia. Está en las páginas
de la historia.
Siempre; aún en las horas más oscuras había un pueblo donde moraba su
presencia. Estaban los Moravos, los Cuáqueros, los Metodistas, los
Pentecostales del pasado, Ejercito de Salvación, etc.
Dios
movía soberanamente entre ellos, y cuando comenzaban a entrar en un molde
y a perderse en sus ritos, el Espíritu de Dios levantaba a un pueblo que
saldría de entre ellos o no, pero que decían:
“No,
esto no es lo que yo quiero. No es esto lo que mi corazón busca y anhela.
Mi corazón clama por su Presencia. Yo le quiero a Él, esto es lo que yo
quiero”
¡Dios siempre ha dado una palabra para esos tiempos, la cual estoy
convencido es para el tiempo de hoy, si escuchaste bien.. para hoy, es una
palabra importante!
Y
esta palabra es DEFINICIÓN.
Dios
define todas las cosas. Él sabe lo que está en mí corazón, lo que yo en
realidad quiero. Lo que yo en realidad busco. Aunque yo diga, “Yo
quiero.... si mí corazón está diciendo ¡NO QUIERO! Él lo sabe. Así
que Él trae las circunstancias y las condiciones y situaciones hasta que
antes de lo que me doy cuenta yo me voy donde realmente quiero ir, y luego
hago lo que en realidad quiero hacer.
Él
me define, produce la definición en Mi.
Que quieres tu?.
Somos hechos para Dios.
Bienaventurado el corazón que se extiende hacia Él.
A
esto Dios nos quiere traer; esto es lo que quiere obrar en nosotros, hasta
que seamos una parte de este pueblo de Su Presencia: esa Santa Sión.
Que
voy hacer yo, que vas hacer tú. Continuaremos con los ritos. Continuaremos
con esos vacíos en todo nuestro ser en medio de las formas de una religión
vacía, diciendo en las alabanzas que le traemos a Él, que estamos alegres,
gozosos, limpios, que le adoramos, que le alabamos, que le amamos, cuando
en verdad en nuestro ser, sabemos que esto sólo es el deseo que así
fuera, pero que no estamos viviendo así, Oh daremos paso al clamor de Su
Espíritu en nuestras almas.
¡
Señor yo te quiero a ti, no me conformo con una vida religiosa! Lléname
Santo Espíritu, te necesito hoy. Enciende tu fuego, derrama de tu
Espíritu, manda tu lluvia. Envía Tu Luz y Tu Verdad.
Como
dijo El Señor Jesús: vuestro tiempo siempre está presto. Este es mi
tiempo. Este es tu tiempo. No es mañana, es hoy, es ahora. No tienes que
esperar al Pastor, no tienes que esperar ir a la Iglesia. ¡TU TIEMPO ES
HOY!. ESTA DECISIÓN ES TUYA, NADIE LA PUEDE TOMAR POR TI, ES MI DECISIÓN,
NADIE LA PUEDE TOMAR POR MÍ
El
Señor está dispuesto, que harás tú.
Que
El Señor te bendiga. |