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Fue un reciente 4
de mayo de 2003, en que la Iglesia Peniel de Mar del Plata nos daba la
bienvenida como Pastores del lugar. Fue también ese día que los hermanos
Juan Carlos Miller y Jorge Lacovara, Ministros de la obra Peniel en la
Argentina, oraban por nosotros junto a todo el pueblo allí presente,
encomendando nuestras vidas en las “mejores manos” que las vidas de los
hombres pueden estar… las de Dios, todo ello, con el propósito de dar paso
a esta nueva etapa en la cual El Señor nos había introducido.
Pero esto que hoy es tan reciente, había tenido sus comienzos visibles
allá por octubre del año 1974, cuando el Espíritu de Dios visitó nuestro
hogar en un forma tal, que marcaría nuestros caminos por esta tierra para
siempre.
Poco tiempo después, 1975, visitaríamos junto a mi esposa lo que sería
nuestro primer contacto como miembros de una Iglesia Peniel de Argentina.
Fue allí que entendimos que esa era la visión que nosotros deseábamos: “ir
en pos de Aquel que había asido nuestra alma, a fin de conocerle,
permitiendo que en nosotros pudiera producirse el mayor ministerio que un
hombre pueda desear, el cumplimiento de Su buena y perfecta voluntad tal
cual El lo desee”.
Pasados los años, vino la responsabilidad de asumir la tarea como
encargados de dos Seminarios Bíblicos. En el año 1995 se sumó la
Presidencia de la Asociación Evangélica Asambleas Bíblicas, organismo que
nucléa a las iglesias Peniel de toda la República Argentina, y con ello
también el Pastorado de una incipiente Capilla en la localidad de González
Catán – Buenos Aires –
Por la gracia del Señor hemos participado de varios moveres de Dios. Su
mano en fidelidad, nos introdujo y nos llevó por sus fuegos de limpieza,
sus lluvias de bendición, sus ríos de gozo, sus caminos de arrepentimiento
y sus fuentes de amor.
El ha sido nuestro sostén, y nada absolutamente nada podemos decir que
hemos conseguido en nuestras propias fuerzas. Nos hemos gloriado en
nuestras debilidades, por cierto muchas, y en ellas El ha glorificado su
tan precioso ya admirable nombre.. ¡JESUS..!
El hermano Eduardo Miller, fundador de la obra Peniel en la Argentina, ha
sido en sus últimos años aquí en la Argentina, (1998-2001) quien afirmó en
nos, en hermosas horas de comunión en su casa o cultos, la preciosa
revelación que Su Santo Espíritu venía trayendo a nuestros corazones, “Un
Dios de Amor… sin reproches!!”
Hoy no mirando lo que queda atrás, pero si trayendo a nuestras memorias
las misericordias renovadas de cada mañana; aguardamos aquello que nos
espera por delante, en el buen desafío que el ha puesto para este tiempo…
¡NUESTRO TIEMPO!.
Dios les bendiga con la Luz de su perfecto Amor en la revelación de
Jesús..!!
Juan Carlos y Zully Faría |